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La auriculoterapia como técnica reflexológica es fundamentalmente Europea y no como la acupuntura, que tuvo su origen y prácticamente toda su evolución histórica en Asia. Quien en cierto modo redescubrió este antiguo método reflexológico y le dio una base más científica fue el Dr. Paul Nogier, médico de Lyon (Francia), reconocido incluso por los chinos, quienes emplean su cartografía.
Un estudio detallado de todas las reacciones corporales según se iban provocando o por enfermedad o por provocación endógena fue la tarea que el Dr. Nogier realizó y a la que posteriormente se incorporó un equipo de médicos que formaron el Groupe Lyonnais d’Etudes Medicales.
Uno de los logros posteriores fue el descubrimiento del <<reflejo auriculocardiaco>> o RAC, que actualmente se le conoce como VAS, (vascular autonomic signal), ya que se ha demostrado que no solamente es un reflejo auricular, sino del sistema vascular a diferentes estímulos, produciendo un efecto vegetativo.
Posteriormente descubrieron que aplicando determinadas estímulos eléctricos con distintas frecuencias e intensidades en áreas concretas del pabellón auricular se provoca un fuerte reflejo del RAC. Las frecuencias que pueden provocar estas fuerte respuestas son 2.5, 5, 10, 20, 40, 80 y 160 Hz, frecuencias a las que normalmente siempre responde de forma sistemática determinadas áreas del pabellón auricular.
El grupo médico del Dr. Nogier no ha realizado estudios experimentales para demostrar el fundamento neurológico de la auriculoterapia, por lo que su explicación no pasa de ser una hipótesis de trabajo “los estímulos auriculares son recogidos por el trigémino o el nervio auricular mayor (según el área auricular donde se aplique el estímulo)”. Del núcleo espinal del trigémino y de los dos primeros mielómeros cervicales (donde terminan las fibras del nervio auricular mayor) partirían impulsos a la formación reticular bulbar que por el haz reticuloespinal, influirían sobre el estado de excitabilidad de las neuronas del asta posterior, receptoras de los impulsos algógenos.
La auriculoterapia es una técnica terapéutica reconocida por la OMS desde el año 1.990.
La esencia de la AURICULOTERAPIA es la utilización con fines terapéuticos de la información que podemos captar a nivel del pabellón auricular.
Si por una parte puede parecer sorprendente, se explica perfectamente por la riqueza de su inervación, así como por las múltiples conexiones que mantiene con el sistema nervioso central.
En el pabellón auricular existe una imagen refleja equiparable a la de un feto con la cabeza situada en la parte inferior de la oreja, a nivel del lóbulo, mientras que las extremidades se situarían a nivel de la cima auricular.
Con arreglo a esta ordenación tiene lugar la existencia de un punto reflejo auricular por cada zona corporal, que solo se pone de manifiesto cuando una región corporal abandona su equilibrio fisiológico. En estas condiciones, el punto reflejo auricular se muestra doloroso a la palpación o altera sus constantes eléctricas.
Al existir esta alteración del punto nos permite la práctica de la AURICULOTERAPIA, que consiste en estimularlos por diversos medios (masajes, agujas, estimulación eléctrica, rayos Laser, etc.) estos puntos detectados, que por complicados mecanismos reflejos, vamos a lograr una modificación de los trastornos observados en el organismo.
La oreja es como un cuadro de control, donde podemos apreciar las alteraciones del organismo y a la vez un tablero de mando donde, apretando ciertas teclas, vamos a poder corregirlas.
En el año 1.982 tuve el honor de ser discípulo directo del Dr. PAUL NOGIER descubridor de esta técnica y sus relaciones topográficas de la oreja con el embrión humano. Desde entonces he practicado, investigado y desarrollado constantemente esta técnica.
Existe una evidente e importante diferencia entre AURICULOTERAPIA y ACUPUNTURA. En ACUPUNTURA los puntos son detectables siempre, independientemente del estado de salud o enfermedad del sujeto explorado. En AURICULOTERAPIA los puntos solo son detectables en una situación de enfermedad.
El hecho de que los puntos auriculares sólo sean detectables en situaciones de alteraciones patológicas facilita que puedan ser utilizados no solo con intención terapéutica, sino también diagnostica.
Es una buena alternativa terapéutica con apenas contraindicaciones que en ocasiones la podemos utilizar como técnica única y en otras ocasiones como técnica complementaria a cualquier terapia que el paciente deba seguir.
Xavier Oliver Casanova
Fisioterapeuta Colg. Nº 8 CFC
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